La posición sobre el sillín puede venir influida por el manillar. foto: qué grande ser ciclista

Un estudio biomecánico detecta que la posición sobre el sillín puede venir influida por el manillar. foto: qué grande ser ciclista

 

Un estudio biomecánico es hoy en día muy importante para nuestra comodidad encima de la bicicleta.

Un cicloturista de 50 años, cansado de arrastrar unas rozaduras en la parte baja de una de sus ingles, cerca del escroto, decidió acudir a realizarse un estudio biomecánico. El diagnóstico fue tan claro y sorprendente que nuestro protagonista está encantado de contarnos su caso.

Estudio biomecánico: buscar la conjunción idónea entre bicicleta y ciclista.

Nuestro cicloturista lleva pedaleando desde los 12 años. Sigue todo lo relacionado con el ciclismo de una manera muy estrecha y es muy meticuloso con las medidas de su bicicleta. Tiene claro que la comodidad es lo primero y pedalea sobre una bicicleta de geometría relajada, idónea para cicloturistas.

El origen de su problema

“A veces realizas pequeños cambios en tu bicicleta que crees que no afectan al conjunto y eso no siempre es así”

Llegó un día que tras llegar a casa observó muy enrojecida la parte baja de una de sus ingles. No le dio importancia. Tuvo cuidado en hidratar la zona, ponerse siempre un culotte limpio y nada más. Aún así el problema no desaparecía. Pensó que igual era el momento de cambiar de sillín. Optó por un modelo con una rebaja en la zona central pero el problema no se solucionaba. Volvió a cambiar de sillín. Esta vez adquirió uno con abertura prostática y aunque él notó alguna diferencia:

Tras una larga salida, la zona afectada ya no estaba sólo enrojecida sino también inflamada. En ese momento él lo achacó a los bordes de la abertura prostática que se le clavaban justo en esa parte. Antes de continuar con el relato de nuestro protagonista te invitamos a leer cómo elegir el sillín correcto.

“Empecé a preocuparme porque la inflamación ya no desaparecía de un día para otro y tomé la decisión de descansar”

Meticuloso como es, valoró la posibilidad de realizar un estudio biomecánico donde además pudieran aconsejarle sobre el sillín más adecuado a su morfología.

Optó por Custom4 us llevado por el prestigio que esta empresa tiene en Europa y porque había leído muchos artículos de su responsable, Jon Iriberri, en una revista especializada.

 

Mi experiencia con un estudio biomecánico

“Nada más llegar y mientras te cambias, ellos realizan una inspección completa de toda la bici, la revisan de arriba abajo y en mi caso ya intuyeron por dónde podía venir el problema”

“Me vestí con un culotte especial con el que realizan un estudio de todos los grupos musculares que intervienen en el pedaleo. Le llaman electromiografía”

Tras rellenar un cuestionario y mantener una entrevista con el responsable del centro, llega el momento de las mediciones de todos los parámetros del cuerpo y las pruebas para detectar cualquier posible anomalía.

Una vez subido en su propia bicicleta comenzó a pedalear sobre el rodillo y no tardó mucho en escuchar el origen de su molesto problema:

“Fue muy claro. Me comentó que la forma de mi manillar no me estaba beneficiando, su alcance y caída no eran los más adecuados para mí”

Al principio nuestro cicloturista se quedó muy sorprendido de que su problema no fuera el sillín. Pero cuando le dieron dos pelotas de goma y las pusieron sobre las manetas, al agarrar el manillar con ellas se dio cuenta.

“En ese momento noté como liberaba la presión sobre la zona afectada, me sentí realmente cómodo”

El manillar de nuestro protagonista era de calidad, de los anatómicos, pero no resultaba el idóneo en el conjunto de su bicicleta.

“No pensé que cuando compré este manillar podría perjudicarme tanto, me han recomendado un compact, con caída y alcance cortos, que me permita pedalear más confortable”

 

Diferentes tipos de manillar

Estudio biomecánico: diferentes tipos de manillar

Empezar de cero tras un estudio biomecánico

Además del cambio de manillar, comprobaron que nuestro cicloturista de 50 años pedaleaba forzando en demasía los isquiotibiales comparados con los cuádriceps, los músculos que realmente tienen que trabajar más.

“Gracias a la electromiografía observaron que practicaba un pedaleo redondo donde hacía trabajar de forma incorrecta mis músculos, en concreto ejercía la misma fuerza con los isquiotibiales que con los cuádriceps, cuando son éstos últimos los que tienen que sobresalir en el pedaleo”

Ahora con 50 años toca empezar de cero, memorizando un pedaleo distinto pero sin duda merece la pena “porque lo que quiero es seguir disfrutando de la bicicleta durante muchos años y me he dado cuenta que tras la prueba de esfuerzo, el estudio biomecánico es la mejor inversión, y mucho más económica que unas modernas zapatillas de ciclismo”

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